¿Yogur griego o americano?
Por Claudia M. González MS. RD. LDN
Se podría decir que los alimentos también pasan por épocas de estar o no de moda. En realidad, es más complejo que eso, ya que los alimentos van tomando mayor o menor importancia de acuerdo al avance y mejor conocimiento de la ciencia y la nutrición, o la globalización que nos acerca más a otras culturas y sus comidas, o también la invención de nuevos productos o un reencuentro con los de siempre.
En cuanto al yogur griego, que quizás ya lo vio en su supermercado, revistas o en comerciales; éste ha existido ‘desde siempre’ en Grecia y/o en barrios de gran inmigración griega en los Estados Unidos o el mundo.
Y dado a que la ‘invasión’ de este yogur es cada vez mayor, cabe entonces preguntarse si el yogur griego es realmente mejor que el yogur americano.
¿Cómo se hacen?
Tanto el yogur americano como el griego se producen fermentando la leche con cultivos de bacterias vivas (bacterias buenas), la diferencia está en que al yogur griego se le remueve el líquido que dejo la fermentación conocido como suero de leche (o whey protein), creando así a un yogur más espeso y cremoso.
¿En qué o no se parecen?
Ambos son súper estrellas ya que son ricos en proteína, calcio, y los cultivos de bacteria ayudan con la digestión. Sin embargo, al ser el yogur griego más concentrado (o espeso) tiene más gramos de proteína por porción, alrededor de 20 gramos versus 13 gramos del yogur americano.
El yogur griego tiene menos calcio, aproximadamente 200 miligramos versus 300 miligramos del americano, sin dejar de ser una fuente rica en calcio. También, el yogur griego tiende a tener más grasa, aunque se ofrecen versiones ‘light’ en ambos yogures.
Por otro lado, al removerse el suero de leche en el yogur griego, la lactosa (un azúcar de la leche) es también removida, por lo que suele ser más tolerado que el yogur americano por las personas que tienen intolerancia a este tipo de azúcar. Como también el yogur griego contiene menos gramos de carbohidratos por la falta precisamente de la lactosa.
Foto: iStockphoto
Claudia M. González, M.S., R.D., L.D.N., es una dietista-nutricionista certificada y autora del libro Gordito Doesn't Mean Healthy que aborda el problema de obesidad en niños hispanos. Para conocerla más, visita Chicanutritionnews y InShapePlate.









